Las Feministas

A feminist movement in Chile recently culminated in a protest that involved chants speaking out about rape and sexual violence toward women. One of the targets of the protest was to shine light on the inclination to victim-blame in order to begin to change the way victims of sexual assault are perceived.

 

La protesta de las feministas chilenas sobre la cultura de la violación ha sido un éxito. Empezó en el país suramericano y ha llegado a todo Latinoamérica, hasta a algunos países de Europa y a Portland. Es un canto sobre el abuso de la mujer, la inclinación cultural a culpar a la víctima, y cómo las instituciones poderosas han permitido violaciones de los derechos de las mujeres de maneras sistemáticas. Las mujeres llevan un pañuelo verde, que es probablemente el símbolo más identificable, y una venda negra. Estas protestas han sido populares y necesitan ser escuchadas para que se dé un alto a esta situación. 

La delincuencia y el abuso sexual ha llegado a mucho, aproximadamente una de cada cinco mujeres será violada en algún momento de sus vidas. La canción de las feministas hace que uno reflexione sobre por qué en estos tiempos, por ejemplo, tienes que pensar dos veces en lo que te pones. También menciona que el lugar tampoco es el problema, sino el violador que comete el delito; esto es obvio en la letra cuando dicen, “Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía”, y es un mensaje poderoso que todavía no es aceptado por muchas sociedades: la víctima nunca es culpable. La gente quiere dar a entender cantando, gritando, y protestando lo que quieren que cambie.

“Un violador en tu camino

Canto cortesía: Lastesis (de Chile)

El patriarcado es un juez,

que nos juzga por nacer,

y nuestro castigo

es la violencia que no ves.

El patriarcado es un juez,

que nos juzga por nacer,

y nuestro castigo 

es la violencia que ya ves.

Es feminicidio.

Impunidad para el asesino.

Es la desaparición.

Es la violación.

Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía.

Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía.

Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía.

Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía.

El violador eras tú.

El violador eres tú.

Son los pacos,

los jueces,

el Estado,

el Presidente.

El estado opresor es un macho violador.

El estado opresor es un macho violador.

El violador eras tú.

El violador eres tú.

Duerme tranquila niña inocente,

sin preocuparte del bandolero, 

que por tu sueño dulce y sonriente

vela tu amante carabinero.

El violador eres tú.

El violador eres tú.

El violador eres tú.

El violador eres tú.

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